lunes, 30 de octubre de 2017

El lenguaje químico de las emociones

The chemical language of emotions (English version at bottom
  Dr. Mariano Giacobone



Sabemos ahora que las emociones y los pensamientos, tienen su expresión química en el cuerpo. Cada célula del organismo escucha y participa del “diálogo interno”.

El cerebro responde a cada pensamiento con una química determinada, ya sea de alegría, de placer, de miedo, de alarma o de dolor.

Ya hemos visto el rol de los neuropéptidos cerebrales en la comunicación de información a distancia en el organismo.
Un neuropéptido es una cadena de aminoácidos, unidos por puentes peptídicos que se diferencian de otras proteínas sólo por la longitud de su cadena. Se han identificado hasta el momento alrededor de 100 neuropéptidos.



Su tamaño puede variar desde 2 aminoácidos, como ejemplo la carnocina, hasta más de 40 aminoácidos, como la CRH (hormona liberadora de corticotrofina).

Tienen función tanto excitatoria como inhibidora.
Los neuropéptidos, que también se llaman neuromoduladores, se pueden agrupar en varios grupos.

También se conocen bien otros transmisores de información como la Adrenalina Noradrenalina, la Dopamina, la Serotonina, la Histamina, etc.
Estas sustancias químicas son las responsables que sintamos por ejemplo placer, miedo, sueño, hambre motivación, entre otras funciones.

Lo notable es que según el tipo de pensamiento que tengamos, según el área del cerebro, o dicho de otra forma, el grupo de neuronas que se active, habrá un tipo de química correspondiente.

Un ejemplo claro lo constituye el estrés.

El exceso de “máquina”, de problemas, de pensamientos, de obligaciones, enciende todo el tiempo los mecanismos de alarma (sistema neurovegetativo simpático: prepara para la lucha y la huida) del cuerpo y por consiguiente este produce una química acorde a la situación, es como prender todas las luces de la casa todo el tiempo cuando no hace falta. Resultado: el sistema se desgasta, se quema rápido, y en el caso del organismo se pierde eficacia y se vive mal y poco.

La preocupación y la frustración generan un tipo de química, la calma y la aceptación otra. Un pensamiento positivo tiene una química. Uno negativo, otra.

A su vez, está química generará pensamientos y emociones positivas o negativas, en un sistema de retroalimentación permanente.

Aunque creamos que nadie escucha lo que pensamos, las células de todo el cuerpo si lo hacen, perciben todo, ya que cuerpo y mente son diferentes expresiones de una misma realidad.

El sistema inmunitario es otro ejemplo. Se han descubierto en la membrana de los linfocitos y otras células de defensa receptores para estos neuropéptidos, de manera que el estado emocional de la persona influye directamente sobre su sistema defensivo, es decir, sobre la capacidad de resistencia a las enfermedades y el control y eliminación de células y microorganismos nocivos.

Por eso la higiene mental es tan importante como la higiene corporal.

Limpiar y eliminar cotidianamente los viejos sentimientos, los miedos, las preocupaciones, la ansiedad y los pensamientos negativos, y reemplazarlos por una nueva manera de percibir al entorno y a nosotros mismos. Con motivación y de manera positiva. Un cambio de mentalidad.

Este simple y monumental acto, generará un torrente de sustancias químicas y de energía, que no solo fortalecerá el sistema inmunitario, si no que será fuente de salud y felicidad.
Amar es inteligente.

Un solo pensamiento positivo tiene el poder de cambiar la realidad y transformar nuestra vida. Y esto es un hecho científico.

El no-pensamiento, es simplemente el espacio entre dos pensamientos. Es calma, no actividad, silencio. Es lo que permite la "mirada interior", es decir, la observación y el conocimiento de la actividad mental de uno mismo. Esta es la fuente de creatividad y profunda sabiduría y es la mejor manera de hacer "higiene mental", mantener el equilibrio y volver a "0".


El verdadero poder se encuentra en el inconsciente
Sin control no hay poder
El control de la mente se consigue a través del entrenamiento
La mente es el camino
El camino es el entrenamiento

English version

We now know that emotions and thoughts have their chemical expression in the body. Each cell of the organism listens to and participates in the "internal dialogue".

The brain responds to each thought with a certain chemistry, whether it be joy, pleasure, fear, alarm or pain.
We have already seen the role of brain neuropeptides in the communication of information at a distance in the organism.

A neuropeptide is a chain of amino acids, linked by peptide bridges that differ from other proteins only by the length of their chain. So far around 100 neuropeptides have been identified.

Its size can vary from 2 amino acids, such as carnocin, to more than 40 amino acids, such as CRH (corticotrophin releasing hormone).

They have both excitatory and inhibitory functions.

Neuropeptides, which are also called neuromodulators, can be grouped into several groups.

Other transmitters of information such as Adrenaline and Noradrenaline, Dopamine, Serotonin, Histamine, etc. are also well known.
These chemicals are responsible for such as pleasure, fear, sleep, hunger or motivation, among other functions.

The remarkable thing is that according to the type of thought that we have, according to the area of ​​the brain, or in other words, the group of neurons that is activated, there will be a corresponding type of chemistry.

A clear example is stress.

The excess of "machine", of problems, of thoughts, of obligations, lights all the time the alarm mechanisms (sympathetic neurovegetative system: prepares for the fight and the flight) of the body and consequently this produces a chemistry according to the situation , it is like turning on all the lights of the house all the time when it is not necessary. Result: the system wears out, burns fast, and in the case of the organism efficiency is lost and people live poorly and little.

Worry and frustration generate a kind of chemistry, calmness and acceptance another. A positive thought has a chemistry. One negative, another.

In turn, this chemical will generate positive or negative thoughts and emotions, in a permanent feedback system.

Although we believe that nobody listens to what we think, the cells of the whole body if they do, perceive everything, since body and mind are different expressions of the same reality.

The immune system is another example. They have been discovered in the lymphocyte membrane and other defense cells receptors for these neuropeptides, so that the emotional state of the person directly influences their defensive system, that is, the ability to resist disease and control and elimination of harmful cells and microorganisms.

That's why mental hygiene is as important as body hygiene.

Clean and eliminate old feelings, fears, worries, anxiety and negative thoughts on a daily basis and replace them with a new way of perceiving the environment and ourselves. With motivation and in a positive way. A change of mentality.

This simple and monumental act will generate a torrent of chemical substances and energy, which will not only strengthen the immune system, but will be a source of health and happiness.

To love is intellligent.

A single positive thought has the power to change reality and transform our lives. And this is a scientific fact.

The non-thought, is simply the space between two thoughts. It's calm, not activity, silence. It is what allows the "inner look", that is, the observation and knowledge of one's mental activity. This is the source of creativity and deep wisdom and is the best way to do "mental hygiene", balance and return to "0".

Although in reality it is about returning to "1", to unity, to "oneself" and to the union of body and mind, which in fact are "1". Body and mind in unity.


The true power is in the unconscious.
Without control there is no power.
Mental control is achieved through training.
The mind is the way.
The way is in training.